Translate

domingo, 7 de julio de 2013

Vibración, cánticos, mantras y oración tienen el mismo poder de sanar

En esta ocasión hablo sobre el poder de la vibración que demuestra que cánticos, mantras y oraciones tienen un efecto sanador por la propia vibración del sonido y en cómo el ser humano esta conectado con su entorno, siendo el espacio que nos rodea un puente invisible que nos mantiene indivisibles. Greg Braden, geólogo y diseñador de sistemas de computación aeroespacial, opina que es toda una red tejida que conecta toda la materia.


En la investigación que realizaron varios científicos, a quienes hago referencia en este podcats, se refiere a la conexión de todo lo existente a través de una gran red vibracional, que además de demostrar que somos parte integral de la naturaleza que nos rodea, el hecho de observar la influenciamos, cambiando nuestro papel de observadores pasivos a participantes activos. También se concluyó lo indivisible de nuestro ADN. En estas pruebas científicas se extrajo ADN de varios donantes. El ADN fue llevado a 80 kilómetros de distancia, los donantes fueron sometidos a varios estímulos emocionales a través de videos. El ADN  reaccionaba de manera idéntica a las reacciones de sus donantes a pesar de la distancia. 

Esto, en mi teoría, explicaría en férreo vínculo vibracional del ADN entre una madre y sus hijos, sintiendo sus cambios anímicos, llamado popularmente sexto sentido maternal. Pero me aventuro más en esta teoría soportandome en las pruebas científicas; podríamos pensar que ese mismo sentir vibracional del ADN es extensible a otros familiares cercanos, como hermanos, tíos, primos etc. Lo que podría explicar porque ¨sin motivo¨ aparente cambiamos nuestro ánimo de manera abrupta. Quizás estemos sintiendo el cambio anímico de algún familiar con quien compartimos algo de ese ADN. 


Y para enriquecer más mi teoría con respecto a la red vibracional y el papel del ADN, sumaría el fuerte vínculo que se genera que entre dos personas que no comparten familiaridad consanguínea: Es decir, relaciones con alto grado de intimidad biológica y emocional, en la cual haya un intercambio de ADN de alguna manera gracias a esa misma intimidad, lo cual nos convierte en sensibles receptores y transmisores de esa emocionalidad que no se obstaculiza por la distancia ni el espacio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario