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viernes, 27 de abril de 2018

De primate a dromedario. Dolor y daño por la tecnología en ventebras cevicales y músculos del cuello

 De primate a dromedario. Dolor y daño por la tecnología en vertebras cervicales y músculos del cuello 

Casi podría creer que el teléfono móvil es tan antiguo como el jorobado de Notredame. Pero no. El teléfono celular pertenece a nuestra generación. Esa tecnología está haciendo estragos, como lo pudo haber hecho la esclavitud con los maltratos a la que fue sometida la espalda y cervical de Guasimodo.
Como terapeuta recibo pacientes que muestran síntomas producidos por la tecnología. El uso incorrecto y abusivo de los distintos dispositivos de comunicación y entretenimiento  produce dolores, insomnio, angustias, y en algunos casos total desarreglo y descompensación por el mal funcionamiento de algunos órganos. 
El estrés nos mata y la tecnología se convierte en la guadaña ante la irresponsabilidad, desconocimiento y abuso de sus usuarios.
Quienes estamos entre los cuarenta y sesenta años pertenecemos a la importante generación de la transición. Y somos responsable indirectos de los males que aquejan los cuerpos por el uso continuado y sin restriccion de los smartphone.
Fuimos protagonistas, sobrevivientes e innovadores de dos épocas. La era analógica manual, en la que Internet, teléfonos móviles, televisión por cable, redes sociales, reproductores personales portátiles de entretenimiento, digitalización, información instantánea, y el conocimiento instantáneo no existía. 
En muy poco tiempo esa tecnología surgió, evolucionó y creció. Nos adaptamos, la amoldamos y desarrollamos a nuestra necesidades en empuje constante. Acortamos la brecha generacional gracias a esto, colocándonos a la par de las nuevas generaciones.
Hablamos el mismo lenguaje de nuestros hijos, y en muchas ocasiones servimos de tutores y guías en el uso de tecnologías. 
Esto abrió el abanico de conocimiento y comportamiento y hasta apariencia en actitud y modas. Nuestra expectativa de vida creció... Pero no todo es celebración, orgullo, soberbia y agradecimiento. La tecnología nos alejó de nuestra humanidad, del conocimiento y consideración sobre nosotros mismos cubriéndonos de comodidades artificiales y abandonando u omitiendo actitudes y comporaientos naturales que nos equilibran como individuos sanos. alejándonos de nuestro centro, vanalizando nuestra vida que gira entorno a lo artificial.
Soy un amante de la tecnologia pero no dejo de disfrutar y admirar la naturaleza de nuestro mundo y nuestra rica naturaleza como individuos reflejo exacto de ella. El desconocimiento de este principio nos esta desequilibrando cada vez más. Mis pacientes de la terapia corporal Ayurveda Yoga presentan un nuevo de padecer. Dolores en las manos por la manipulación constante de los teclados en teléfonos móviles. De seguir así puede generar dolores crónicos y con el tiempo, el cuerpo tiende a responder para protegerse y quizás genere un mecanismo que fortalezca esos pequeños músculos y articulaciones y puede ue cambie su aspecto que a nosotros nos parecería deformidad. Pero también es probable que la tecnología busque corregir esto haciendo aparatos más ergonómicos que reduzcan los riesgos, pero por ahora eso es lo que sucede. 
Otra dolencia y padecer común es la deformación y dolor en el cuello por la constante alteración de la verticalidad. Las vertebras cervicaes soportan el peso de la cabeza generando tension enre doce a 25 kilos ante la modalidad de utilizar de manera indebida el smartphone, tableta y otro dispositivo de entretenimiento y trabajo.
Me voy a centrar en las consecuencias del uso de los teléfonos móviles. Hay preocupantes estádisticas sobre la cantidad de accidentes en carreteras y autopistas por el uso de este dispositivo que al hablar y nos distrae, y la peligrosa accion de escribir o leer mensajes mientras conducimos eliminando al 100 por ciento la atención de la vía generando miles de accidentes mortales. 
También para quienes caminan con el msmo hábito en el uso del dispositivo móvise enfrentan a situaciones peligrosas, desde golpearse con un poste, o pared, caer en zanjas y alcantarillas y por supuesto arrollamientos.
La estadísticas también hacen referencia a los daños por exposiciones largas a las frecuencias de transmisión de los campos electromagnéticos. 
La consecuencia más comúm generada en el uso de este aparatito que acorta distancia que nos mantiene constantemente conectado con el mundo y muy informados, es el síndrome del Cuello De Texto.
Para explicarlo sencillamente. Al usar los telefonos en comunicaciones con redes sociales, nuestra cabeza esta constantemente inclinada y su peso esta sorportado con la cervical. al estar tanto tiempo en esa posición, por supuesto los músculos y vértebras se resientes. Muchos pensaran que no es para tanto, que siempre hemos tenido que bajar la cabeza para realizar alguna tarea y nada había pasado. Si, pero no. Explico. Es mucho el tiempo en tensión en el que está nuestro cuello. haga un ejercicio. Tome dos lápices , uno en cada mano y levante manteniendo los brazos abiertos en cruz durante el tiempo aproximado en que nos mantenemos chateando... digamos unos quince minutos. Esos lápices no pesaran al principio, pero después será como dos yunkes, suelte los lápices sin bajar los brazos. Seguirá el mismo dolor y necesidad de bajarlos. 
Kenneth Hansraj cirujano de la columna vertebral realizó el descubrimiento os efectos progresivos en la columna cervical al tener una postura de cabeza inclinada hacia adelante.    Sus resultados, publicados en Surgical Technology  International en noviembre de 2014:   
"El peso observado en la columna vertebral aumenta dramáticamente, en mayor o menor grado, al flexionar la cabeza hacia adelante. La pérdida de la curva natural de la columna vertebral cervical produce que aumente gradualmente la tensión sobre la columna cervical. Esta tensión puede causar un desgarre, degeneración, desgaste, y posiblemente cirugías prematuras. Aunque es casi imposible evitar las tecnologías que ocasionan estos problemas, las personas deberíamos hacer un intento de mirar los teléfonos con la columna en posición neutral y evitar pasar horas encorvados sobre estos, diariamente". En su estudio, el Dr. Hansraj determinó que, cuando inclina la cabeza hacia delante a 15 grados, su peso efectivamente aumenta de 12 a 27 libras. A 45 grados, la cabeza ejerce 49 libras de fuerza y a 60 grados, ejerce 60 libras--¡esto es equivalente a cargar un niño de ocho años alrededor de su cuello durante varias horas por día!
 
Otros afirman que le presión sobre su columna vertebral se duplica por cada pulgada de inclinación de la cabeza. 
  El síndrome de Cuello de texto puede desgastar las vértebras cervicales de manera prematura y una degeneración de la columna vertebral.
Esa tensión genera dolores de cabeza, deficiencia visual y auditiva, compresión en los nervios. Y deformación física. Lo que coloquialmente llaman algunos, lomo.
Debemos visualizarnos como máquinas biológicas perfectamente ensambladas. Cada parte esta relacionada con muchas otras para un optimo funcionamiento. Cualquier problema que se genere en la columna compromete nuestro organismo interno. Y este a su vez al mental. porque el dolor y el mal funcionamiento genera estrés, angustia, depresión, inapetencia y es una avalancha de sufrimientos que crece y se alimenta de nuestro desconocimiento  irresponsabilidad. Cuando sentimos el dolor de esas malas posturas es porque el cuerpo ha enviado el alerta al entrar en colapso.
Si al Síndrome Cuello de Texto le sumamos la mala costumbre de muchas personas de hablar por teléfono sujetándolo entre la cabeza y el hombre, la complicación es mayor porque provocamos una torcedura en la columna a la altura de la cervical comprometiendo el perfecto funcionamiento de gran cantidad de óganos contribuyendo a estrabismo, conjutivitis, glaucoma, fibrositis, bursitis y nódulos de mama. entre la primera y septima vertebra cerebral en su funcionamiento inadecuado por presiones, tensiones y torceduras estaría la carga reaccionaria para disritmia cerebral, reacciones meningéas, meningitis, retardo de maduración, cefaleas, otitis, mareos, jaquecas, trastorno del equilibrio, vértigo, insomnio, neuralgia, paralisis facial. y las consecuencias entre la cuarta y septima cervical encontramos: laringitis, faringitis, disfunción tiroideá, disturbios metabólicos, tendinitis, neuralgia facial, epicondinitis, síndrome del túnel carpiano y disfonías.
Y todo originado por la manera en que enviamos mensajes de texto con nuestro teléfono móvil. Y este es solo uno de los muchos malos hábitos que hemos creado en nuestra vida moderna que no las hace más cómoda desde lo incómodo.

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