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lunes, 19 de agosto de 2019

Podemos auto sanar


Somos un universo llenos de millones de microscópicos  mundos y vidas que forma parte de otro universo más grande.

Somos tan sabios de ignorancia! 
Hemos perdido la conciencia y comprensión de nuestra naturaleza y por eso enfermamos. Más de la mitad de  nuestra vida transcurre padeciendo de algo y finalmente morimos antes de tiempo.

Vivimos entre el dolor y la muerte con miedo y la angustia de la incertidumbre. Sumidos en esa inconsciencia destruimos el entorno natural al dejar de comprenderlo, porqué hemos olvidado la integración y pertenencia de la que somos parte.

Somos una máquina biológica perfecta. Una ingeniosa creación compleja y eficiente. El cuerpo humano tiene la posibilidad de auto repararse, sanarse así mismo pero no tenemos consciencia de la capacidad vital de tal maravilla. 

Los elementos que conforman la vida en la naturaleza son: tierra aire. fuego y agua. Esa es parte la materia prima con la cual se gesta en la vida. Esos mismo elementos estructuran nuestro cuerpo. Nuestra anatomía es inteligente. Con la cualidad de independencia e inteligente emocional. 

Observa a conciencia cómo actúa el cuerpo con una herida. Se activan los mecanismos de recuperación y defensa. La señal de dolor la primera para alertar que algo va mal reaccionando para minimizar el daño reaccionando. 

Si nuestro organismo está medianamente sano, y no hay daño profundo la sangre se convierte en una especie de tapón y pegamento, coagula y cicatriza en nueva piel. Repara. Si se infecta la herida, por algún agente externo, otros mecanismos intervienen. 

Algunas veces eso no es suficiente y la infección genera gusanos que nacen de la carne putrefacta pero que a su vez se encargan de comer piel muerta eliminándola. (Cuando esto se descubrió dio inicio a una terapia controlada con gusanos  en algunos hospitales suizos). 
Igual sucede con los huesos ante alguna fractura.  Si colocamos el hueso en su lugar se auto repara, se suelda. Mecanismo similares actúan en todo nuestro cuerpo. 

Por otro lado, observar, entender y respetar los procesos biológicos como la digestión se convierte en un acto sanador. Saborear y masticar los alimentos es el ¨botón¨ de inicio que nos indica que lo llevado a la boca por su sabor incita el proceso de masticar, que a su vez activa todo lo que interviene en la adquisición de combustible. Saliva para conseguir el bolo o masa que irá al estómago… etc.

Por eso no es recomendable el mascar chicles (goma). Lo mismo ocurre con los llamados “chupones o chupetes” para bebés. engañando y daña el organismo que esta en proceso de formación. Sobre estimulan dañando a activación de ese proceso natural y ancestral de alimentación en los bebés. Ellos carecen aún de la domesticación del cuerpo, procesan correctamente y lloran para pedir ese sustento.

Descansar después de comer. Todo el organismo está trabajando en el proceso digestivo, por la cual sentimos pereza o pesadez corporal. Vivimos transformando nuestra máquina biológica irrespetando ese proceso por una carrera hacia ninguna parte, transitando por caminos de enfermeras y muerte prematura.


Es necesaria la conciencia y real conocimiento de la importancia de la alimentación adecuada de acuerdo a nuestra naturaleza individual donde la idiosincrasia, tipo de sangre, biología individual, geografía y estación del año determina qué tipo de combustible como alimentos necesitamos para que el proceso de salud sea óptimo, con los componentes necesarios para esa auto reparación. Los cambios y agresiones a nuestro organismo se originan la mayoría de las veces de agentes del entorno que nos contamina, y el cuerpo responde defendiéndose y tratando de repararse. 

Debemos comenzar a re-programarnos para recuperar el equilibrio natural, para que  el lenguaje de y dentro del organismo se restablezca. Poseer el conocimiento e información de nuestro metabolismo y proceso biológico individual. De esta manera volveríamos a ser parte integral de la naturaleza.  

No estamos exentos,  somos parte de un continuum integracionista. Por eso al destruirlo y desequilibrarlo buscando comodidad y calidad de vida ficticia y efímera, nos estamos suicidando por la ignorancia con iniciativa. 

La humanidad comienza nuevamente a mirar hacia la naturaleza y recuperar viejos conocimientos validados ahora por la ciencia. Gracias a esto, nos alistamos para incrementar la verdadera calidad de vida y  nuestro cuerpo la capacidad de auto sanar. 

Tener conciencia de los malos hábitos físicos y emocionales y corregirlos. Hablar y ampliar la información sobre cómo funcionamos y aplicar la conciencia; el transcurrir de los años será saludable, el cuerpo no entraría en detrimento y podríamos incluso decidir cuándo dejar de funcionar. Cuando morir. 

Tenemos el deber y la responsabilidad de nuestra salud y vida. Nadie más a nosotros debe poseer el poder de nuestra salud. Son muchas las herramientas al alcance para comenzar a entendernos. 

Nuestro reloj biológico esta desajustado al programar los procesos biológicos que después  nos acarrean serias consecuencias.

Nuestro organismo se comporta y responde a los cambio estacionales, de días, horas, clima y en correspondencia actuar sobre esa base. Hay que re-aprender para recuperar la libertad del proceso natural biológico. Dormir cuando el cuerpo lo pide dentro del horario adecuado del entono. El lugar, la cama, es para eso y amar. Cualquier otra actividad que en ese espacio influye negativamente en la comunicación con el cerebro. Por ejemplo, si desea leer hágalo en una butaca al lado de la cama. Así al acostarse el cuerpo y cerebro interpretan la ya disponibilidad de descansar en un alto porcentaje, mientras que una mínima parte sigue trabajando en nuestra Salud.

Conocer porqué y cómo influye la alimentación aplicando métodos como el conocimiento de la sangre. Estudiar nuestra historia familiar, cultura. Aprender toda la información que nos puede otorgar una carta astrológica para incrementar nuestra educación de emociones y carácter. Porque los astros son parte de la naturaleza y su influencia es evidente, como la Luna al mar.

Podemos sanar nosotros mismos. Observemos y entendamos como lo hacen las plantas en un proceso evolutivo de protección, generando química natural, espinas, olores. Como los perros que no han perdido el conocimiento de sus antecesores y se alimentan de hierba para purgarse y limpiar el sistema digestivo en prevención de males mayores.

Meditar, yoga, mudras (asanas con las manos que canalizan y representan los elementos y los cinco principales órganos vitales). Profundizar en los pensamientos del entendimiento de la sencillez dentro de la Complejidad. 

Todo el conocimiento está allí, hace cientos, miles de años, enriqueciéndose. Porque en aquellos tiempos se observaba, evaluaba, compara y entendía la la vida como un todo. Por eso era previsible ostentar salud y bienestar. Se evitaban las enfermedades porque existían pastillas ni jarabes para aliviar dolores y malestares puntuales. Si algo estaba mal, algo estaba en desequilibrio y todo se afectaba. Es tanta verdad, que el dolor y la tristeza de una persona se transmite al colectivo enfermándolo a su vez.

Respira, lleva el elemento aire a todo tu cuerpo; que ventile todas las caverna, oxigene la sangre, cerebro. Que refresque por dentro y limpie. Deja de respirar para sobrevivir. Respira para vivir en bienestar. Bebe agua, infusiones y zumos frutales de temporada. Refresca, hidrata limpia con líquidos. Escuche y separa audios y siente las frecuencias del entono y tu cuerpo. Mira, detalla, observando texturas, formas y colores.
Comprende tus músculos, articulaciones  y funcionamiento observado y maravillándote y así podrás estar en constante comunicación con tu cuerpo y naturaleza y se iniciará el lento pero efectivo conocimiento de auto repararte.

Será un comienzo de un camino que descubrirás maravillado deteniendo el tiempo conocido cambiándolo para calidad de vida.

Filosofía integral con la técnica Masaje Ayurveda Yoga de Anand Mahapatra

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